Fiebres, pequeños objetos, golpes por travesuras, entre otros, son los accidentes o afecciones que por lo general los niños y niñas pueden sufrir. ¿Qué hacer en esos casos? Mantener la calma es la primera regla, así puede transmitir tranquilidad a los pequeños y tomar cualquier decisión de forma rápida. Elizabeth Obando, estudiante de tecnología en Emergencias Médicas (Cruz Roja), muestra qué hacer en caso de que su hijo se atragante con un objeto.
Esta es una guía que le puede salvar en caso de accidentes o la repentina manifestación de una enfermedad en sus hijos. Recuerde que los primeros auxilios, no son más medidas que se pueden tomar hasta que el médico indique el tratamiento adecuado.
Empecemos con una de las afecciones más comunes, la fiebre. Este aumento en la temperatura corporal es una respuesta del cuerpo para combatir enfermedades producidas por bacterias o virus. La primera recomendación es cubrir al niño con un cobertor delgado, en el caso que sienta escalofríos, y quitarlos a penas desaparezca el temblor. Las compresas de agua frio son siempre la mejor alternativa, cambiándolas constantemente, al igual que la sábana o toalla que esté en contacto con el niño. Puede administrar antitérmicos como la aspirina para evitar el aumento en la fiebre.
Los vómitos o diarreas, cualquiera que sea la causa, se pueden contrarrestar con líquidos hasta que visite al médico. Si los vómitos son seguidos, la opción es darles agua azucarada. Si es un trastorno digestivo ligero, por lo general con esta medida basta. De lo contrario es necesario seguir una dieta ligera hasta que los síntomas hayan parado.
Muchas veces nos preguntamos, ¿Cómo llegaron esos objetos pequeños a la nariz u oído de su hijo? Por lo general esto ocurre sin que los padres se den cuenta. En el caso de que alguna partícula se introduzca en el ojo, lo mejor es echarle agua y hacerle parpadear, así el objeto puede acercarse hacia el ángulo del ojo y así será más fácil sacarlo. De lo contrario, es mejor llevarlo a un oculista, pues la partícula puede dañar la delicada membrana del ojo y puede ser peligroso.
Si son otro tipo de objetos en el oído o la nariz, no intente sacarlos a menos que estén superficialmente y tenga un punto saliente donde cogerlo, de lo contrario, cualquier esfuerzo solo empeorará la situación. Si su hijo se tragó algún objeto, solo puede tomar dos caminos, dirigirse a la laringe y los bronquios o al esófago y el estómago. En el primer camino, el mayor riesgo son las asfixias y es necesario recurrir al médico con urgencia.
Para el otro camino, la paciencia ayuda mucha en estos casos, ya que el objeto continuará la vía natural y se expulsará con las deposiciones. Si le preocupa que un alfiler o clavo pueda causar lesiones, debe saber que el intestino emplea algo denominado ‘reflejo del alfiler’ contrayéndose para evitar el contacto con las puntas. No es aconsejable dar purgantes a sus hijos, lo mejor es alimentarlos con una dieta basada en verduras y frutas, que facilitarán la expulsión del objeto.
Esta es una primera guía de las acciones que puede tomar a la hora de enfrentarse a accidentes y afecciones en su hijo. Recuerde mantener la calma y estar atentos a la segunda parte de este artículo.